Este fue el último intento de
verdadero alcance nacional del caudillaje tradicional liberal amarillo y
liberal nacionalista por conquistar el poder. Este movimiento, aunque tuvo
orígenes bastante turbios, unió a todo el caudillaje venezolano, bajo la jefatura del banquero y
general Manuel Antonio Matos.
Se afirma que las armas y el vapor “ Libertador” fueron adquiridos por
M. A. Matos con dinero suministrado por la empresa norteamericana explotadora
del asfalto "New York and
Bermúdez Company", disgustados con el gobierno de Castro porque
este les insto a cumplir sus obligaciones, los multó y les anuló la célebre
"concesión Hamilton".
Esa nueva sublevación también tuvo que ver con la humillación que sufrieron los
banqueros de Caracas encarcelados por el gobierno. Precisamente, uno de ellos,
el general Manuel Antonio Matos se exila en Curazao y desde allí emprende la
organización de la llamada "Revolución
Libertadora".
Las hostilidades de los caudillos conservadores y liberales contra el
gobierno de Castro comenzaron a finales de 1901, y el 15 de mayo de1902
desembarcó M. A. Matos en Güiria y puso a todos los jefes liberales amarillos y
nacionalistas bajo su nominal y suprema autoridad.
El Presidente Cipriano Castro, el Vicepresidente Juan Vicente Gómez y
otros altos funcionarios se pusieron al frente de las fuerzas gubernamentales
para combatir a la "Revolución
Libertadora".
El ejército de la Libertadora logró reunir más de 12.000 hombres bien
armados, que llegaron a retar al ejército del gobierno en la ciudad de La
Victoria (Aragua). El gobierno a pesar de contar sólo con 6.000 soldados, en su
mayoría andinos, le hizo frente al enemigo y lo derrotó.
Las razón de este triunfo, que despedazo el
mayor reunido contra Castro ( y contra todos los gobiernos) fue sin duda la
férrea unidad del ejército del gobierno bajo las órdenes directas de Castro y
Gómez, mientras que en el ejército de la revolución existían múltiples jefes
“nominalmente” bajo la autoridad del banquero M. A. Matos, de quien hacían
burlas los rudos caudillos, por ser éste un refinado personaje citadino.
Comentarios
Publicar un comentario