Cipriano Castro era un andino nativo del pueblo de Capacho, estado Táchira, educado en un seminario católico de la ciudad de Pamplona (Colombia) Tenía grandes ambiciones políticas. Desde muy joven participó en las guerras civiles y luchas políticas locales y ejerció la gobernación de la “sección 'I'áchira” del gran Estado Los Andes, formado por Táchira, Mérida y Trujillo. En 1892 apoyó la política continuista del Presidente Andueza Palacios, y aunque regionalmente tuvo éxito, al final quedó en el bando derrotado nacionalmente por los partidarios de la Revolución Legalista de Joaquín Crespo. Por esa razón tuvo Castro que exiliarse varios años, en la vecina ciudad de Cúcuta, Colombia. Allí se refugió junto con gran cantidad de partidarios suyos, Juan Vicente Gómez entre ellos